FUNDAMENTOS PARA SOLUCIONAR CONFLICTOS


04 Oct
04Oct

Gran cantidad de artículos sobre negociación proponen la solución de conflictos humanos a través de métodos y sistemas basados en la intuición o la experiencia de quienes capacitan, sin embargo ¿Por qué la solución de conflictos continúa confiando en las suposiciones en lugar de ser apoyados por bases científicas?

De acuerdo Sergei Romano, renombrado especialista en Neurociencia en su libro Neuro Pirámide de Romano confirma que los sentimientos y emociones son los responsables en un 85% de la decisión y actuación humana, lo que nos lleva a preguntarnos ¿Cuál es el sentimiento que incita a las personas a tomar una decisión y actuar a consecuencia?

La más poderosa emoción es el miedo

De acuerdo a Rusell J.A, (Journal of Personality and Social Psychology, 76 p805-819) el ser humano actúa de acuerdo a emociones siendo la más poderosa el miedo; como puedes imaginar el miedo a perder las posesiones, a perder la seguridad o la vida son de forma obvia los motivadores de actuación inmediata y más fuerte, sin embargo ¿de dónde proviene el miedo de las personas, y que pasaría si fuera infundado?, en nuestros estudios realizados en áreas de conflicto encontramos que las experiencias personales nos han generado formas de actuar porque nos creamos modelos de pensamiento para evitar el dolor, frustración o desgaste, así también encontramos que algunos grupos con intenciones muy particulares infunden un temor a los miembros de las comunidades para que actúen a su favor, esto promueve presión sobre empresas, personas y gobiernos para lograr objetivos que no tienen nada que ver el miedo infundado.

En nuestra experiencia y como resultado de nuestras investigaciones se puede reprogramar nuestro cerebro para tener una percepción diferente de las experiencias y tomar mejores decisiones liberando del miedo a través de tres factores:

  • Reconociendo el miedo

El ser humano posee la capacidad de adaptarse y de alguna manera acostumbrarse a vivir con dolor y con el paso del tiempo adoptamos el sentimiento como parte de nosotros, es importante reconocer que el dolor es un síntoma y no parte de nosotros.

  • Identificando las causas

¿Cuál es el origen de tu miedo?, regularmente nuestras experiencias traumáticas se encuentran en la niñez, sin embargo en toda nuestra vida podemos tener experiencias tan intensas que nos generan una impronta, es decir una marca emocional tan profunda que no sabemos como cerrarla y muchas veces preferimos no afrontarla para evitar dolor.

  • Reestructurando nuestro modo de pensar

Existen muchos métodos psicológicos que pueden ayudar a afrontar los acontecimientos pasados pero todos ellos se basan finalmente en tomar el momento o experiencia desagradable y “congelarla” en un crisol en donde podamos observarla de todos los ángulos siendo conscientes de ello y perdonando la situación. Ésta es la parte más delicada y que en lo general siempre regresa por lo que es un trabajo constante para reprogramar nuestra mente.

  • Respecto a las negociaciones con grupos, hemos observando las causas para eliminar el miedo con los representantes de las comunidades y las bases lógicas pocas veces dan resultado, porque la negociación regularmente se centra sobre las demandas de los líderes ocultos y no en lo que genera el miedo a los pueblos, al ceder sobre demandas de los líderes ocultos la emoción del miedo no termina y puede ser utilizada nuevamente.

¿Qué hacer al respecto?

Identificar las emociones que mueven a los individuos y a los pueblos a actuar y la manera en la que se generan es el primer paso para establecer una estrategia de acción, recordemos que las personas no decimos lo que realmente queremos por influencia de otras personas o circunstancias por lo que encuestas directas no ofrecerán una respuesta satisfactoria, sin embargo un grupo interdisciplinario de investigadores científicos, entre ellos sociólogos, neurocientíficos, psicólogos y comunicadores trabajando bajo un sistema que permita identificar las emociones que se encuentran en el inconsciente y que mueven a las personas a actuar de determinada manera es una manera más adecuada de trabajar.

El identificar los sentimientos individuales y en grupos para definir el código común del problema puede generar un gran esfuerzo, sin embargo el reto principal se encuentra en generar una estrategia que conecte con las emociones en las personas para influir en un cambio en la conducta con lo cual puede ayudar en procesos de paz, acuerdos mineros, gubernamentales y personales de gran importancia.

La ciencia y diferentes especialidades han tomado un gran empuje cuando se reúnen para entender el comportamiento humano y lograr acciones que lleven a influir profundamente en él, me parece que aún tenemos mucho camino para que la neurociencia pueda generar datos más exactos sobre la toma de decisiones, sin embargo realizar una estrategia con las bases que la ciencia nos ofrece en estos momentos es mejor que tomar decisiones por interpretación personal.

Alejando Manzano


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